Acerca de Manuel Fernández

Ingeniero informático. Vicepresidente de sevillasemueve. Responsable de organización de la Noche en Blanco. Miembro de Legado Expo SevillaAmante del turismo y de conocer lugares. Creo en una Sevilla capaz de conseguir grandes hitos, no necesariamente pasando por los tópicos.

El Palenque, otra oportunidad perdida

La pasada semana, años después, volvíamos a tener noticias de la parcela donde hasta hace 6 años se levantaba el colosal “Palenque”, uno de los espacios de más vida durante la Expo’92. A pesar de su carácter efímero, Sevilla supo sacar partido en años posteriores no sólo a éste, sino hasta a 10 pabellones efímeros que lejos de ser derribados tras cumplir su misión en la Exposición Universal se han reutilizado y hoy mantienen un uso empresarial.

Render del proyecto de Richard Rogers para el centro empresarial en la parcela de El Palenque

Render del proyecto de Richard Rogers para el centro empresarial en la parcela de El Palenque

Pero al Palenque, debido a la casi total ocupación a la que apuntaba la Isla de la Cartuja a final de la década pasada, le llegó su hora para dar paso a un singular centro de empresas firmado por el prestigioso arquitecto Richard Rogers, ganador del premio Pritzker en 2007. El Ayuntamiento de Sevilla cambió la calificación de la parcela, de propiedad municipal, para permitir a AGESA (la Sociedad Gestora de los activos heredados de la Exposición Universal, entre cuyos objetivos se encuentra sacarles partido económico) la construcción de este nuevo edificio, pero tras el incumplimiento de los términos acordados entre ambas instituciones la corporación municipal reclamó la devolución de la parcela si no se acometía el proyecto.

La crisis y los plazos han llevado a AGESA, ahora dependiente de la Junta de Andalucía, a reducir las expectativas del proyecto inicial para conservar a toda costa los derechos sobre la parcela. La autoría del proyecto se desconoce, pero del presupuesto puede deducirse que Sevilla pasa de sumar una nueva edificación singular firmada por tan prestigioso arquitecto a construir un insulso edificio de una planta que poco o nada aportará, ni a nuestro catálogo arquitectónico ni a los espacios productivos en el Parque Tecnológico.

Bien es cierto que el Ayuntamiento está en su total derecho de reclamar una parcela de su titularidad si AGESA, tal como se acordó en su día, no hace uso de ella. También hay quien quizás pueda entender que AGESA decida construir cualquier cosa para no perder los derechos sobre la parcela. Pero lo cierto es que el resultado final será que los 40 millones de inversión se reducirán ahora a 3 millones, que los 44.000 metros cuadrados distribuidos en 5 plantas pasarán ahora a 2.000 en una sola planta y que las 450 plazas de aparcamiento en tres plantas bajo rasante se limitarán a 60 en un solo sótano. Huelga decir que la recaudación municipal derivada de la construcción del edificio también se reducirá drásticamente.

Ante las circunstancias excepcionales derivadas de la profunda crisis económica que sufre nuestro país, ¿qué necesidad hay de romper la lealtad institucional para que el Ayuntamiento de Sevilla exija en un caso así el celoso cumplimiento de una norma (la “obligatoriedad” de construir) que lleva años en suspenso debido a la crisis? ¿Qué necesidad tiene AGESA de dar uso a una parcela sin importar la manera? ¿Qué necesidad tiene la ciudad de construir en ese solar en este preciso momento?

Como en tantos otros casos, las preguntas tendrán difíciles e incómodas respuestas, pero manteniendo una máxima demasiado común últimamente: “entre unos y otros, quien pierde es Sevilla”.

Otoño cultural

Ya pasó la Noche en Blanco. Tras el balance de cifras, desde la Asociación sevillasemueve estamos enormemente satisfechos de su éxito. Más de 31000 visitas, que casi duplican el éxito de la pasada edición, visitaron los 53 espacios que la noche del 4 de octubre ofrecieron sus actividades culturales de la más diversa índole. Como organizador, no puedo más que agradecer el apoyo a todos los que lo han hecho posible. No solo al equipo que ha trabajado duramente en los últimos meses, sino a todos los miembros de la asociación, sin los que estas líneas no tendrían soporte. También a los participantes, incluyendo al Ayuntamiento de Sevilla, que abrieron sus puertas ante nuestra llamada, así como a los ciudadanos que decidieron salir a disfrutar de Sevilla. Incluso al grupo de voluntarios que trabajó en la calle, atentos a las más diversas labores. A todos, gracias. ¿Y ahora qué?

Noche en Blanco: concierto de Javier Ruibal

Noche en Blanco: concierto de Javier Ruibal. Foto: Juan José Nogales

Ahora queda todo un año por delante con mucha actividad. Atrás quedó el Festival Territorios, Circada, el Fesival de Danza, Nocturama, las Noches del Alcázar, el Festival Alamedeando, el Festival de Música de Cámara Joaquín Turina o el recién creado Festival de Blues. Pronto llegarán el Festival de la Guitarra, el Festival Europeo de Cine o la Bienal de Flamenco si estuviéramos en año par…por citar algunos eventos. Al mismo tiempo, la mayoría de los espacios participantes en la Noche en Blanco seguirán ofreciendo una jugosa programación: seguirá habiendo conciertos, teatros, danza, exposiciones, museos, patrimonio…

Tradicionalmente se habla de Abril y la primavera como la temporada alta en Sevilla, realidad intachable que resulta difícil no reconocer por su magnitud humana y económica, al tiempo que supone un extraordinario escaparate de la ciudad para el resto del mundo. Pero también deberíamos ser conscientes de que la actividad cultural existente a lo largo del año no es nada despreciable, aunque desgraciadamente no se pone el mismo ímpetu en vender esa cultura alternativa. Alternativa a lo que siempre se vende de la ciudad, alternativa a la mayoría de acciones de promoción turística y cultural, alternativa a lo que encontramos en casi cualquier guía de viajes de Sevilla.

¿Sabemos los ciudadanos lo que la ciudad ofrece? ¿Sabe la ciudad dar a conocer el potencial cultural que tiene? ¿Se aprovechan bien los medios disponibles para dar a conocer esos atractivos? Siempre se puede mejorar, pero en este caso aún nos queda mucho camino por recorrer.