La Delegación de Movilidad atasca el Aeropuerto de Sevilla

En las últimas semanas se van sucediendo las noticias sobre la instrucción del caso popularmente conocido como “la mafia del taxi”, que lleva a cabo el juzgado número 8 de Sevilla. Con cada nueva información publicada la gestión del Ayuntamiento de Sevilla resulta cada vez más bochornosa y, en particular, la de la Delegación de Movilidad, cuyo responsable, como director que fue del Instituto del Taxi, conoce el caso mejor que nadie. Pocos serán los sevillanos que no se avergüencen al leer sobre la trama que desarrollan el grupo de taxistas que ha establecido un monopolio en el aeropuerto a base de coacciones y amenazas, según vienen narrando los medios a través de fuentes policiales.

Policía en el Aeropuerto de Sevilla

Policía en el Aeropuerto de Sevilla

Pero el delegado Juan Carlos Cabrera se mantiene impasible, mirando para otro lado en un caso que da para varios guiones de cine. No sólo no se corta a la hora de echar balones fuera y eludir su responsabilidad de solucionar los problemas de la ciudad, sino que parece darse por satisfecho afirmando que no se pueden tomar medidas hasta haber una sentencia firme.

Es evidente que las conclusiones de la investigación y la hipotética condena le corresponde al poder judicial, pero el Ayuntamiento puede y debe poner en práctica su responsabilidad de proteger a los ciudadanos, a los servicios públicos y a los profesionales que lo ejercen. En cualquier ciudad decente esta inacción sería un absoluto escándalo.

Empezar a ejecutar medidas contra el monopolio autoestablecido por el grupo de taxistas del aeropuerto pasa por aplicar la sentencia del TSJA, nada menos que de 2002, donde se recomienda establecer un turno rotatorio para el servicio de taxi en San Pablo, para tratar de garantizar que cualquier profesional del sector pueda acudir al aeropuerto sin sufrir amenazas o temer por su integridad física o por la de su “instrumento” de trabajo. ¿Qué, quién o quiénes impiden a Movilidad ejecutar esta medida?

TUSSAM, la piedra angular

También TUSSAM, nuevamente dependiente de la Delegación de Movilidad, puede y debe dar respuesta a la creciente demanda de un aeropuerto cuyo tráfico acumula meses de crecimiento por encima del 20%, línea ascendente que podría continuar, por lo menos, hasta marzo de 2019 teniendo en cuenta los últimos datos estadísticos de crecimiento y las novedades ya anunciadas para la próxima temporada.

En el caso de la empresa pública de transporte urbano, sí se ha llegado a tomar medidas, aunque llegan tarde (la programación de las aerolíneas se publica con muchos meses de antelación), sin ser capaces de ajustar a Tussam al crecimiento del aeródromo y sin ser suficiente para responder a la demanda en horas punta. Lamentablemente es bastante habitual encontrar fotos de usuarios que muestran el desabastecimiento que sufre la terminal, cuyos servicios incluso se presta ocasionalmente con autobuses no articulados.

Cola para el autobús en Aeropuerto de Sevilla

Cola para el autobús en Aeropuerto de Sevilla

También, en este contexto de crecimiento sin precedentes en San Pablo, además de facilitar la llegada de turistas, es conveniente pensar en los ciudadanos y en el sector empresarial. Es momento de trazar nuevas líneas de transporte que tengan un objetivo mayor que llegar al corazón de la ciudad para pasar a abastecer a otros barrios y zonas urbanas.

La gestión de este transporte deja también mucho que desear y a la ya mencionada insuficiente adaptación con horas punta de tráfico aéreo, se suma el precio desorbitado y la nula intermodalidad, que no permite el transbordo ni a otras líneas de TUSSAM ni a otros  medios de transporte.

De forma independiente a estas necesarias mejoras, es imprescindible una vigilancia eficaz y de tolerancia cero, que evite que los vehículos sufran destrozos o impidan recoger a los usuarios que esperan en la parada del aeropuerto, como ha venido ocurriendo en infinidad de ocasiones. En este contexto, cabe plantearse si esta deficiente gestión del servicio de TUSSAM en el aeropuerto no tendrá también sus raíces en esas amenazas y coacciones por parte sector del taxi de la ciudad.

Medidas inmediatas

Con todo, el delegado de Movilidad no puede pasarse la legislatura emulando a sus predecesores. Es inadmisible que un edil público no muestre la más mínima sensibilidad por solucionar un problema que afecta a todos los ciudadanos, incluyendo a esa mayoría de taxistas que realiza su trabajo de forma honrada, pero que también son víctimas de ese pequeño grupo violento que regenta el aeropuerto.

Desde sevillasemueve, en la línea de nuestro manifiesto “Por un servicio de taxi digno en Sevilla”, para el que se siguen recogiendo firmas en la plataforma change.org,  exigimos responsabilidad al delegado de Movilidad Juan Carlos Cabrera, para que tome medidas inminentes que garanticen un servicio de taxi digno en el aeropuerto -y en el conjunto de la ciudad- cumpliendo la legalidad y defendiendo a todos los ciudadanos, e invitamos a estudiar mejoras en TUSSAM, tanto a través de la línea actual como de otras nuevas que mejoren el servicio a ciudadanos y turistas.

https://www.change.org/p/ayuntamiento-de-sevilla-manifiesto-ciudadano-por-un-servicio-de-taxi-digno-en-sevilla