Sevilla, tan abandonada como dormida. ¿Hasta cuándo?

Efectivamente, ya pasó el 28 de diciembre. Ni Fomento proyecta una M-90 (por ahora, nunca se sabe), ni se va a dar inicio a las obras de los túneles de la SE-40, que sigue costando dinero anualmente en materia de pago a aseguradoras, vigilancia e indemnizaciones a constructoras.  Tampoco Cultura planea abrir una sede del Museo del Prado en Sevilla, ni siquiera veremos renacer ninguno de nuestros grandes museos, que languidecen anestesiados con el único consuelo de alguna foto o puesta en escena a rebufo del incipiente Año Murillo.

La SE-40, una de las obras parcialmente paradas en Sevilla

La SE-40, una de las obras parcialmente paradas en Sevilla

A decir verdad, los Presupuestos Generales tanto del Gobierno Central como de la Junta de Andalucía están por publicar, pero a la vista de la actitud y, también, la aptitud de las diversas administraciones, poca sorpresa cabe.

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El cinismo gana al dragado del Guadalquivir

Muchos hectómetros cúbicos de agua han fluido por el  Guadalquivir desde que en 2001 Puerto de Sevilla propusiera el proyecto de dragado de ampliación del Guadalquivir entre Sevilla y Sanlúcar. El proyecto contemplaba la construcción de una nueva esclusa y el desplazamiento hacia el sur de las zonas industriales más próximas a espacios urbanos consolidados de la ciudad. Alcaldías, Consejerías y Ministerios de Medio Ambiente, e incluso directores del propio Puerto, han contribuido con sus posturas, o con la falta de ellas, a este retraso. Y en casi en todos los casos a los responsables se les puede señalar de hablar mucho y hacer más bien poco.

Nueva esclusa del Puerto de Sevilla

Nueva esclusa del Puerto de Sevilla

Como bien es sabido, en el minuto cero el proyecto se enquistó en una suerte de intereses de demasiadas partes. Así, desde hace años se viene hablando en la necesidad de una sana competencia entre puertos andaluces, instando a Sevilla a ser más comedida en sus aspiraciones. Aunque, a la vista de la expansión del Puerto de Huelva y su terminal ferroviaria en Sevilla, parece que esa sana competencia no es aplicable a todos por igual.

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