Cinco años de Metropol Parasol. Y ahora, ¿qué?

Parece que fue ayer, pero hace ya cinco años que Metropol Parasol se mostró a Sevilla en todo su esplendor tras años de oscura polémica por su gestión y, sobre todo, por su arquitectura. Una arquitectura no acorde a las tradiciones sevillanas. Un edificio más digno de Sevilla Este que del casco histórico. A ver cuanto tardan en estropearse las maderas con este calor. Muchas atrocidades, tal y como dicta la más tradicional de las tradiciones sevillanas, se escucharon entonces y aún se escuchan algunas hoy en día, pero lo cierto es que su construcción ha cosechado un éxito incontestable.

Mirador de Metropol Parasol

Mirador de Metropol Parasol

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Entrevista al presidente de sevillasemueve en Ondaluz Sevilla

La pasada semana, nuestra asociación fue protagonista en el espacio de entrevistas de Ondaluz Sevilla, cadena local de reciente creación, donde el presidente, José María Bascarán, tuvo oportunidad de defender y dar voz los planteamientos e ideas que desde aquí se defienden: Un metro subterráneo y segregado, una movilidad que potencie el transporte público, el perder miedo a conjugar la arquitectura contemporánea en una ciudad con tanto peso de lo histórico, la necesidad de moverse ante el aspecto estancado de la ciudad en los últimos años, los ataques al modelo de ciudad mediante ciertas modificaciones del PGOU, el potencial turístico de introducir nuevos atractivos en la ciudad…

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Sevilla no puede detenerse

¡Cómo pasa el tiempo! Hace cinco años, un 2 de Diciembre, vio la luz esta asociación a la que decidimos bautizar ‘sevillasemueve’. Nos movía principalmente la red completa de Metro, con vistas a plasmar nuestro parecer, al tiempo que preveíamos sucesivas polémicas en torno a la arquitectura contemporánea que comenzaba a asomarse a la ciudad.

Así, Metropol Parasol ha culminado una acertada revitalización de un deprimido espacio del centro. La torre de César Pelli sigue su camino tras superar el surrealista ‘trámite’ con el que una serie de personas pretendió seducir a la UNESCO enunciando mentiras como si fueran portavoces de toda la ciudad.

Algo parecido sucedió con la biblioteca de Zaha Hadid, donde el cainismo y el interés particular de un grupo de vecinos se encargó de despreciarla, a pesar de que en el Prado aún hoy sigue existiendo una parcela edificable según el PGOU vigente.

Pero nosotros seguimos tratando de mover a Sevilla. Espolearla en el eterno adormecimiento que volvió tras el 92, cuando nuestra ciudad y Andalucía, se pusieron al día tras el enorme déficit de inversiones e infraestructuras de décadas anteriores. Pasada la Exposición Universal, lejos de aprovechar el trampolín de lo conseguido, la ciudad se durmió de nuevo. Así, volvieron a castigarnos con la falta de inversión sin que a nadie pareciera importarle, ni a los sucesivos políticos en las diferentes administraciones, ni al ciudadano medio, conforme con todo mientras vea jugar sus equipos, tome una copa de manzanilla en la Feria de Abril o disfrute del procesionar de una cofradía en Semana Santa. Todos ellos son Sevilla, pero Sevilla es y debe ser, mucho más.

Sevilla, como ciudad y área metropolitana, ¿hacia donde camina? Pasan los años y seguimos atascados en los mismos problemas. Algo se ha mejorado en transporte, el éxito de la red de carriles bici y de la línea 1 de Metro es irreprochable, pero las demás soluciones, viendo la actitud de la Junta de Andalucía con Sevilla, ni están ni se las espera. Para colmo de males, esta semana vemos que, a pesar de que los proyectos de las líneas 2, 3 y 4 llevan años redactados, el alcalde de Sevilla aceptaría tramos en superficie. A nadie se le escapa la falta de financiación, pero hay que ser consciente de que asumir esos cambios supondrá sacrificar la movilidad del futuro, debido al notable descenso de la velocidad comercial y las trabas urbanas que ello generaría.

Nada se sabe de otros grandes proyectos como el dragado, donde las administraciones implicadas naufragan sin mover un dedo, la nonata Ciudad de la Justicia o la culminación de la SE-40 y otras vías imprescindibles, o la histórica conexión ferroviaria que impulse el aeropuerto. Atrás quedaron otros, como la huida de ‘laCaixa’ de las Reales Atarazanas, que ahora continúan abandonadas a su suerte, o la conmemoración del V Centenario de la primera Vuelta al Mundo, que zarpó desde la ciudad en 1519 y entorno a la que nos unimos diversas entidades de la sociedad civil sin que haya trascendido mayor apoyo institucional que alguna palmadita en la espalda.

Sevilla no tiene un rumbo claro, las inversiones se buscan a impulsos sin saber qué se persigue como ciudad. Lo mismo da un par de mercados gourmet, un parking subterráneo, un Museo de las Tradiciones Sevillanas, unos astilleros, un Paseo del Arte y su piscina fluvial, etc. Al tiempo, la terciarización de nuestra precaria economía se vende como un rotundo éxito al que no podemos renunciar, llámese IKEA, Primark o Costco, por citar algunos ejemplos.

Ahora cerramos los ojos y pensamos en el reciente anuncio de apertura de un Centro Pompidou en Málaga, que, eso sí, a golpe de talonario y con el adecuado apoyo institucional, ha creado en los últimos años una destacada oferta cultural donde antes existían discretos atractivos. Damos la enhorabuena desde aquí y reflexionamos: ¿por qué Sevilla es incapaz de marcarse objetivos claros y definidos, más o menos ambiciosos, y desvivirse por conseguirlos? ¿Por qué los objetivos y metas de esta ciudad varían tanto en tan poco tiempo y terminan, habitualmente, haciendo aguas? ¿Podemos o debemos hacer algo por mejorar o cambiar las cosas?

Con ese objetivo, un día decidimos unirnos sociedad civil y entidades culturales para retomar la Noche en Blanco, con repetidos éxitos en sus dos ediciones, donde tampoco quisieron ir de la mano todos las administraciones, siendo especialmente significativo el cerrojazo de los museos durante el evento. Eterno parece el estancamiento de nuestra pinacoteca, que sigue marginada sin el impulso institucional y político que debiera convertirla en referente de la cultura no sólo de Andalucía, sino de España.

Como muestra de lo que exigimos a nuestros responsables políticos, hemos tendido la mano en busca de objetivos comunes. Así, participamos en la creación de la Asociación Sevilla Por el Metro o patrocinamos la muestra Recuerdos de una Exposición Universal: 1992-2012, enmarcada en el programa de la Asociación Legado Expo Sevilla para el 20 Aniversario de Expo’92. También hemos contribuido en causas como la iniciativa de Sala Cero Teatro y el arquitecto Juan Ruesga por proteger el Teatro Cervantes y otras muestras del patrimonio de nuestra ciudad.

Sevillasemueve cumple un lustro defendiendo, con espíritu crítico y constructivo, que otra Sevilla es posible. Llevamos años trabajando codo con codo con todos los agentes implicados en busca del progreso económico, social y cultural de la ciudad. Esto no significa renunciar a nuestra valiosa historia, pero somos conscientes de que una ciudad no es más que el paso de los siglos por ella, y el siglo XXI no puede ser una página en blanco para Sevilla.

No nos cabe duda de que para ello la ciudad debe levantarse y opinar. No es tiempo de vivir a remolque de entidades gubernamentales viciadas, debemos exigir una mayor compenetración donde la ciudad sea el fin último, pero debemos exigirlo activamente, no basta con ser un convidado de piedra. El movimiento se demuestra andando y nosotros seguimos nuestro camino, sumando a cuantos quieran remar desde este barco que mira a Sevilla con otros ojos.

Jürgen Mayer: “Sevilla siempre tuvo buena imagen, ahora también nuevos iconos”

Entrevista a Jürgen Mayer

Entrevista a Jürgen Mayer realizada en Marzo de 2013

La pasada semana, casi dos años del anterior encuentro previo a la Inauguración de Metropol Parasol, sevillasemueve estuvo nuevamente junto al arquitecto del magnífico proyecto que hoy ocupa la Plaza de la Encarnación. Esta vez, el alemán hizo de anfitrión durante un agradable almuerzo en el berlinés Petrocelli Restaurant, del comercial distrito de Kufürstendamm.

 

Jürgen Mayer H.: ¿Como está Sevilla?
Sevillasemueve: además de la crisis, no hay demasiados cambios. Poco o nada se ha avanzado en los proyectos de calado, que siguen aparcados hasta no sabemos cuando.
JMH: El rascacielos sigue adelante, pero la biblioteca de Zaha Hadid finalmente no será construida, ¿no?
SEm: Tras el cambio de propietarios y de alguna empresa contratada, el rascacielos continúa. Ya está finalizada la estructura y en breves debería comenzar el montaje de la fachada. En el caso de la biblioteca, finalmente la Justicia dio la razón al interés de los vecinos frente al interés general de la ciudad.
JMH: ¿Y cómo encuentras Berlín?
SEm: Como turista, pocos cambios. Como ciudadano, me dicen que en poco tiempo se ha incrementado mucho el precio de la vivienda debido a la especulación inmobiliaria. De eso ya tenemos experiencia en España. Por lo demás, las obras de la línea 5 de metro avanzan muy poco a poco, que ya es más que en Sevilla; y las del nuevo aeropuerto se eternizan.

SEm: ¿Desde cuando no viene a Sevilla?

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Entrevistamos a Jürgen Mayer, el padre de Metropol Parasol

mayerEn vísperas de la pseudoinauguración del Espacio Metropol Parasol, la Asociación sevillasemueve y Sevilla21 nos reunimos con su creador, Jürgen Mayer. La cita es el bar Alcázares, en compañía de Marta Ramírez -delegada de su estudio en España- y Jan Peter Koppitz -ingeniero de ARUP-. De fondo el ruido incesante de las obras y sobre la mesa varias cañas de Cruzcampo.

-¿Como se le ocurrió presentarse al concurso de ideas para la Encarnación?

Fue casual, a través de un amigo alemán que reside en Sevilla y me animó. No esperaba ganar.

-¿Conocía Sevilla?

Visité la ciudad en 1992 con motivo de la Exposición Universal, recuerdo como se agradecían las carpas y pérgolas para protegerse del calor, de ahí nace la idea del Parasol al que posteriormente daría forma evocando las bóvedas de la Catedral y los ficus de la Plaza Cristo de Burgos.

-¿Está ante el proyecto más importante de su carrera?

Sin ninguna duda.

-¿Cree que Metropol Parasol tiene suficiente relevancia internacional?

Me dicen que en España no, sin embargo a mi me llaman colegas de San Francisco y Los Ángeles porque allí han oído hablar de él. De hecho está presente en revistas y webs especializadas en todo el mundo.

-Visto el resultado, ¿le sigue gustando más el primitivo parasol metálico?

La madera resuelve muy bien el diseño, me convence.

-¿Qué es lo que menos le gusta?

Hay algunos errores, como el cambio de color en las bases metálicas que debieran tener un tono más claro, pero afortunadamente Sacyr atiende mis requerimientos, y ya está solucionado. Marta tiene una lista de cinco páginas (risas).

-¿Y la amputación de la pasarela?

Desde ese parasol no había buenas vistas. Era prescindible y no creo que sea relevante dentro del conjunto.

-Juan I. Zoido ha declarado hoy que su proyecto “es un monumento al despilfarro”, ¿que opina?

Está equivocado, el proyecto ya está teniendo un positivo impacto económico en su entorno y se extenderá a toda la ciudad en el futuro.

-Para terminar, ¿”setas” o “gofre”?

Preferiría Metropol Parasol, pero si hay que elegir me gusta más “gofre”.