¡Apúntate a la ruta intermodal que organizamos en la Semana Europea de la Movilidad!

La asociación sevillasemueve no se está quieta en esta Semana Europea de la Movilidad. Tras el debate organizado en la Plaza de la Encarnación el pasado viernes, este próximo domingo 25  tendremos como aliciente una ruta intermodal en la que usaremos los distintos medios de transporte con los que contamos en Sevilla.  Daremos, literalmente, una vuelta completa a la ciudad, partiendo de Puerta de Jerez a las diez de la mañana para finalizar en el mismo punto después de usar distintos medios de transporte como el Metro, Tussam o el tren de Cercanías.

Semana Europea de la Movilidad

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sevillasemueve participa en Semana Europea de la Movilidad

 

sevillasemueve participa por primera vez en esta iniciativa que cuenta con el apoyo de la Comisión Europea y que organiza el Ayuntamiento hispalense del 15 al 25 de septiembre tras siete ediciones en la ciudad. Las actividades de sevillasemueve se desarrollarán el viernes 16 y el domingo 25 de septiembre.

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La asociación ‘sevillasemueve’ (SEm) participará por primera vez en la presente edición de la Semana Europea de la Movilidad que, tras siete ediciones en la ciudad, organiza el Ayuntamiento de Sevilla, en esta ocasión, del 15 al 25 de septiembre y bajo el lema ‘Movilidad inteligente. Economía Fuerte’.

Semana Europea de la Movilidad

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Semana Europea de la Movilidad, ni está ni se le espera

Sevilla viene celebrando, a su manera, la Semana Europea de la Movilidad desde el año 2005. No ha faltado a ninguna de las citas de esta importante campaña de repercusión internacional, hasta hoy.

Aparcabicis en la avenida de la Constitución

Aparcabicis en la avenida de la Constitución

El año pasado, aparte de la visita a centros de control de transporte público y alguna ruta en bicicleta, el resto de la semana se centró en el coche eléctrico e incluso en ¡las scooters! y esto, viene ocurriendo independientemente del signo político del gobierno local. Una semana patrocinada, de coste cero.

Según la información que ofrece el portal del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente como coordinador nacional de este evento:

“se trata de una campaña de concienciación dirigida a sensibilizar tanto a los responsables políticos como a los ciudadanos sobre las consecuencias negativas que tiene en uso irracional del coche en la ciudad, tanto para la salud pública como para el medio ambiente, y los beneficios del uso de modos de transporte más sostenibles como el transporte publico, la bicicleta y los viajes a pie”

Pues bien, parece ser que en el caso de Sevilla la campaña debería centrarse en la concienciación dirigida a sensibilizar a sus responsables políticos, porque los sevillanos respondemos cada vez más y mejor: a la vista está el éxito del metro, el tranvía, SEVici o la red de carriles bici.

Mientras desde Londres, Copenhague y Bruselas, alaban el éxito conseguido con la implantación de los carriles bicis y la bicicleta pública en la ciudad, el Ayuntamiento calla y ni promueve ni explota la enorme publicidad internacional (y gratuita) que ofrece, mientras los sevillanos y habitantes del área metropolitana se vuelcan con la primera línea de metro o la ampliación del cercanías al Aljarafe norte, las administraciones (en este caso la Junta de Andalucía) congela proyectos básicos como los tranvías de Alcalá, Aljarafe y Dos Hermanas, las restantes líneas de metro, el Gobierno central obvia el doble sentido en el circular de cercanías (línea C4) o mantiene una ridículo tren cada hora a la Isla de la Cartuja (línea C2) o la implantación de un abono de transporte metropolitano. ¿Hacia dónde va la movilidad en Sevilla?

La derogación del Plan Centro, la desaparición de la oficina de la bicicleta, o no celebrar la Semana Europea de la Movilidad… nos ofrece una idea de la sensibilidad que tiene el actual consistorio ante una materia que incumbe a todos: cómo nos movemos, y su enorme influencia sobre la salud, calidad de vida, cohesión social y desarrollo económico de Sevilla.

Los ciudadanos, exigimos un compromiso a las administraciones públicas en material de movilidad. Celebramos el Plan Andaluz de la Bicicleta o la red de carriles bus que se implanta en la ciudad, pero no es suficiente. Sevilla no puede crecer, si no lo ambiciona. A la vista está que la movilidad tiene mucho de componente psicológico… en 5 años presumimos de pedalear como holandeses pero ¿qué mensaje se manda a la ciudadanía y a las instituciones europeas renunciando a celebrar la Semana Europea de la Movilidad?

El reto de la bici en Sevilla: el Área Metropolitana

Tras el éxito cosechado por el carril bici en la capital, toca el turno al extenso y poblado Área Metropolitana de Sevilla.

Nuestro Área Metropolitana tiene un enorme potencial pbiciara el uso de la bicicleta como medio de transporte. La entrada en servicio hace más de 3 años del carril bici a la Universidad Pablo de Olavide, puso de manifiesto que hasta desplazamientos de 10 km la bicicleta se presenta como un medio de transporte al alcance de prácticamente cualquiera.

Muchos son los vecinos de Camas, San Juan, o Montequinto que acceden a Sevilla en sus bicicletas a través de carriles bicis metropolitanos que conectan con la red de más de 120 km de la capital y otros tantos la compaginan con otros medios de transporte (Metro, Bus, Cercanías…). El éxito cosechado por el servicio de bicicletas BUS+BICI demuestra como la alianza de bicicleta y transporte público es altamente efectiva.

Pero el Área Metropolitana tiene muchos retos en materia de servicios e infraestructuras ciclista:

– Permitir el acceso a todas las bicicletas en cualquier franja horaria a los trenes de cercanías del núcleo de Sevilla (como ya se hace en Madrid desde el pasado año)

– Sentar las bases de un sistema de alquiler de bicicleta público a nivel supramunicipal. Por ejemplo: facilitaría la movilidad de los estudiantes de la UPO al integrar la Universidad y Montequinto, Dos Hermanas, Alcalá, en este sistema o los pueblos del Aljarafe que tienen sus núcleos urbanos prácticamente fusionados y no pueden ofrecer por separado este servicio.

– Conexión de Tablada con el Puente de San Juan de Aznalfarache salvando la SE 30 (vital para la conexión Aljarafe – Sevilla, ascensor del metro, etc)

– Ampliación de la red de carriles bicis metropolitanos dando prioridad a la conexión entre municipios limítrofes, estaciones de metro y cercanías.

Es básico que las administraciones locales del Área Metropolitana y la Junta de Andalucía elaboren un plan estratégico de movilidad en bicicleta para la Gran Sevilla que tenga en cuenta las necesidades de los miles de usuarios de este medio de transporte y que permita que en el medio plazo podamos disfrutar de una red de vías ciclistas metropolitanas que conecten los municipios de la Gran Sevilla entre sí y su eficaz intermodalidad con otros medios de transporte.

¿Me puedes llevar al aeropuerto?

transporte aeropuertoEs una típica pregunta que muchos hacemos a la hora de emprender un viaje en avión. Hasta cierto punto es lógico, puesto que el aeropuerto está alejado de la ciudad y el coste del parking durante varios días puede dispararse.

Hasta hace poco tiempo, era francamente desconocida la línea de TUSSAM que conecta el Prado de San Sebastián, la estación de Santa Justa y el aeródromo sevillano (en la imagen, línea roja) con frecuencias de veinte minutos en hora punta y treinta en hora valle, unos tiempos bastante aceptables. Afortunadamente se ha ido haciendo hueco entre los viajeros locales y, sobre todo, los foráneos, que apenas disponen del taxi como alternativa.

Con un crecimiento anual del 20% y un incremento notable de las conexiones internacionales, la citada línea se antoja escasa para el aeropuerto de San Pablo, ya que su corto recorrido abastece únicamente a una pequeña parte de la población

Desde una visión metropolitana, es imprescindible unir de forma directa los principales núcleos de transporte. A la citada conexión de Prado de San Sebastián y Santa Justa, debe unirse una segunda línea que, atravesando el populoso Distrito Macarena y bordeando el Parque Tecnológico de la Cartuja, conecte igualmente la estación de autobuses de Plaza de Armas (línea naranja), el principal intercambiador de autobuses metropolitanos. En cualquier caso, no se trataría de dividir el esfuerzo, sino mantener la frecuencia de 20 minutos en ambas líneas pero alternando los servicios, de forma que cada diez minutos salga un autobús con destino Centro.

Además, tras la reciente suspensión del proyecto de AVE al aeropuerto, sería conveniente plantear una extensión de la red de Cercanías, apenas 2.5 km de vías en superficie de nueva construcción (línea negra) y 1 km subterráneo (línea gris) para cruzar la A4 y penetrar en la Terminal. De esta forma, partiendo del existente anillo ferroviario (línea marrón), se permite una conexión rápida e inmediata con el centro de la ciudad y área metropolitana y que además es compatible con el futuro ramal de AVE.

Más allá de la provincia, sería interesante estudiar el impacto en las provincias de Huelva, Córdoba o Cádiz, con el objetivo de establecer rutas directas con nuestros vecinos (líneas amarilla, azul y rosa) que eviten cruzar el centro de Sevilla y realizar incómodos trasbordos e incluso potenciar aun más el uso de nuestro aeropuerto. En el caso de Córdoba, basta incluir el aeropuerto como parada en la línea ya existente desde la Estación Plaza de Armas

Respecto a las paradas, sería deseable que tanto la línea existente como las nuevas propuestas se trasladen al actual aparcamiento de autobuses, una zona infrautilizada que mejoraría el movimiento de vehículos y personas en la terminal, al igual que permitiría la instalación de taquillas que agilicen la venta de billetes.

Finalmente, con el objetivo de proporcionar un trato amable, es imprescindible que los profesionales encargados de estas infraestructuras hablen al menos inglés, de forma que puedan atender al visitante correctamente y resolver sus dudas sin mayores problemas.

Basta viajar un poco para darse cuenta de que cualquier aeropuerto europeo de una ciudad media como Sevilla cuenta con estos servicios aquí expuestos.

¿Sabes que tenemos una Línea 5 de Metro?

Puede sonar a broma de mal gusto, pero no lo es, ni de lejos. Con una sola línea enlinea 5 funcionamiento y sin previsiones de volver a ver obras a corto o medio plazo, una quinta de “Metro” se ha colado en la red de transportes de la ciudad. Realmente esta funcionando a medio gas si tenemos en cuenta sus posibilidades, pero aún así, presta un servicio adecuado y poco usado, sometido al desconocimiento de la gran mayoría de los sevillanos.

Hasta hace seis meses disfrutábamos, o padecíamos, tres únicas líneas de Cercanías. Una muy usada – la C1- con una media de cuatro trenes a la hora, otra ciertamente desconocida – la circular C4- con dos trenes a la hora, y una tercera con un servicio muy poco atractivo -C3-. En Marzo se incorporó un nuevo trazado: la C5, con un potencial volumen de usuarios a lo largo del Aljarafe Norte y, por ahora, con tres trenes a la hora, hablando siempre de frecuencias en hora punta.

Descartando la línea C3, tenemos hasta nueve trenes a la hora circulando entre las estaciones de Santa Justa y Virgen del Rocío. En febrero, previsiblemente, se inaugurará una nueva línea, la C2, con un recorrido previsto desde La Cartuja hasta Santa Justa. Prolongando este trazado hasta Virgen del Rocío y suponiendo un servicio de tres trenes a la hora serían doce trenes los que circularían en el tramo común (click en el mapa para ampliar).

Es decir, cada cinco minutos habría un tren circulando entre ambas estaciones, una frecuencia conjunta muy aceptable que no tiene nada que envidiar al servicio de Metro. El trayecto, a pesar de ser relativamente corto, une zonas altamente pobladas e importantes puntos neurálgicos de la ciudad: la propia estación de Santa Justa, el intercambiador de San Bernardo e importante zona empresarial y universitaria, el Hospital Virgen del Rocío e incluso el campus de Reina Mercedes. Además, en esas estaciones se podría trasbordar, respectivamente, con las líneas 3, 1 y 4 de metro.

Suena bien, pero esta teoría no está exenta de sombras. El principal problema es el cáncer común a todos los medios de transporte de la Gran Sevilla: la inexistencia de una integración tarifaria y la imposibilidad de trasbordos amparados por el Consorcio Metropolitano de Transportes, unas medidas muy comunes en otras ciudades pero lejanas en la nuestra. La segunda causa pendiente es la circulación en único sentido de la línea circular C4, por lo que realmente tendríamos doce trenes en un sentido y 10 en otro, es decir, un tren cada 6 y cada cinco minutos respectivamente.

Desde Sevillasemueve exigimos la inmediata ejecución de ambas medidas imprescindibles para la calidad del servicio. Igualmente, instamos a quien corresponda a poner en marcha una política activa a favor del transporte público, dando a conocer lo que tenemos y luchando por las inversiones necesarias, que se ven pospuestas año tras año y que se ejecutan pensando más en beneficios electorales que en servicios al ciudadano.

Un Consorcio para transportarnos a todos

La puesta en escena del proyecto de red deconsorcio Metro supuso el pistoletazo de salida para el Consorcio Metropolitano de Transportes, cuya creación facilitó la implantación del billete único, válido en todos los autobuses metropolitanos y con una tarifa común.

La posterior entrada de TUSSAM favoreció que los ciudadanos de la Gran Sevilla pudieran moverse por todo su ámbito, pero supuso la diferenciación de tarifas al mantener sus propios títulos de viaje con precio diferente al establecido por el Consorcio.

Con la puesta en servicio de la línea 1 de Metro de Sevilla se materializa el último movimiento de importancia en el Consorcio, integrándose igualmente en el y con las mismas tarifas, a pesar de disponer igualmente de una tarjeta propia. Nos encontramos de esta forma con tres billetes diferentes, pero uno de ellos válidos para los tres medios de transporte.

Como ciudad de gran déficit en infraestructuras para el transporte público, Sevilla necesita aprovechar al máximo estos medios ya existentes, interactuando entre sí para producir un resultado que en conjunto resulte atrayente para los potenciales usuarios. Ese atractivo podría venir de la mano de abonos globales – mensuales, trimestrales o anuales- que supongan tal ahorro económico que invite a su uso habitual en detrimento del viajero ocasional, medidas típicas y exitosas en otras multitud de grandes ciudad y que aquí parecen fuera de la realidad.

La guinda a estas mejoras sería contar bajo este mismo paraguas con la red de Cercanías, la gran desconocida para muchos ciudadanos a pesar del gran servicio prestado a las localidades más lejanas para acceder al centro de la ciudad, y que podría ser aun más óptimo en combinación con el resto de transportes.

Somos conscientes de las dificultades que entrañan estos avances, debido principalmente a intereses políticos y a las diversas empresas participantes, tanto públicas como privadas, pero no debe valer como excusa para aceptar la vía del conformismo que no desemboca en otro lugar que en el caos circulatorio de la ciudad y el área metropolitana. Por ello, desde sevillasemueve exigimos una mesa de dialogo de todos los agentes implicados para acercar acciones a priori utópicas, y cuya única consecuencia es el aumento de la calidad de vida de los ciudadanos.

Retomemos el camino del Metro

metroHan pasado ya dos años desde la apertura de la primera línea del Metro de Sevilla y su éxito es intachable. Millones de ciudadanos han descubierto las bondades del transporte público, otro concepto de movilidad donde los atascos, la búsqueda de aparcamiento y los gorrillas no existen. Pero todos tenemos aún un vacío que espera algo mejor: las líneas que faltan hasta completar la red completa.

Hasta ahora, ese proyecto no ha pasado de buenas palabras. Un año después de presentar las alegaciones y meses después de que se cerrara el plazo de estudio, en esta asociación, y no seremos los únicos, aun no hemos recibido respuesta alguna. Los cambios de mandos en la Consejería, acompañados de cambios de discursos y falta de compromiso palpable para con el Metro de Sevilla han ralentizado el proceso hasta enquistarlo gravemente.

El Ayuntamiento tampoco presenta demasiadas novedades. El nuevo equipo de Gobierno, que dice mantener su compromiso, presenta roces argumentando que es esencial que una línea – según ellos debe ser la línea 3- cruce el centro histórico. Según el proyecto básico aprobado por la Junta de Andalucía y apoyado por los grupos parlamentarios del Ayuntamiento de Sevilla, la línea 3 bordeará el casco histórico, sin perjuicio de que en un futuro se proyecte una línea adicional que, como parte de su trazado, incluya el corredor norte-sur defendido por el actual Alcalde. Volver a replantearse la red actual no conseguiría sino dilatar aun más los ya de por si enormes plazos que están llevando al colapso de la movilidad del área metropolitana.

Para cruzar el centro, aunque en sentido contrario (eje este-oeste) es imprescindible considerar como prioritario el tramo central de la línea 2, defendido en ocasiones por vecinos y comerciantes del centro, que entendemos que debe ser exigido enérgicamente para continuar con el proceso de peatonalización y conservación del patrimonio histórico. Además, no solo permitiría un fácil acceso al centro, sino también dotar de un adecuado transporte publico al entorno de la Torre Cajasol y el entorno sur de la Isla de la Cartuja, complementando así a la futura prolongación del servicio de Cercanías a dicha zona.

El único cambio sustancial que cabe en los últimos proyectos presentados pasa por el soterramiento del tramo de la línea 4 a su paso por la Isla de la Cartuja, previsto con una inadmisible tipología tranviaria que entorpecería el movimiento de vehículos y personas y que penalizaría notablemente la velocidad media de la línea completa, con la consiguiente pérdida de calidad en el servicio. Esta modificación, al contrario que la propuesta del Ayuntamiento respecto a la línea 3, no supondría necesariamente aumentar los plazos de ejecución, ya que el tramo que comprende a la Isla de la Cartuja no esta considerado como prioritario.

Con todo, lo deseable es un diálogo por la ciudadanía, mas allá de los intereses partidistas que llevan décadas condenando a los sevillanos a un eterno atasco y una movilidad basada en el vehículo privado, algo impensable en un área metropolitana de un millón y medio de habitantes.

El carril bus, la clave de la velocidad comercial

Hasta la puesta en marcha de la primera, y por ahora única, línea de Metro de Sevilla el carril busautobús ha sido el único medio de transporte disponible en toda el área metropolitana. La resignación era la medicina para soportar la lentitud, la calidad del servicio y el naufragio en los constantes atascos de la ciudad que aumentaban desesperantemente los tiempos de trayecto.

Con la puesta en marcha del Metro comenzó a vislumbrarse un cambio que pasaba por la visión conjunta del transporte público, contrastando el largoplacismo de la nueva red en construcción con la inmediatez de TUSSAM y los autobuses metropolitanos, que ya disponen del grueso de las infraestructuras necesarias.

La mejora de este servicio pasa por el aumento de la velocidad comercial, y consecuentemente, por el aumento del número de kilómetros de carriles bus existentes, una inversión ínfima que compensa y con creces los resultados que se obtendrían. Sin embargo, no es tan fácil.

Instalar decenas de carriles bus significa atacar una de las costumbres más arraigadas en el conductor sevillano: la doble fila y los aparcamientos ilegales. Una lacra que elimina sistemáticamente un carril por cada sentido de la circulación en la mayoría de las avenidas, restando capacidad a nuestra red viaria y aumentando la posibilidad de que se produzcan atascos y cuellos de botella.

Esta práctica es defendida tanto por los propios conductores como con los comerciantes de las zonas afectadas, que ven en la doble fila su particular gallina de los huevos de oro, ya que facilita el tradicional “momentito” – paradas breves, o no tan breves, en lugares prohibidos- para comprar algo, hacer una gestión o incluso tomar una gestión. Una actitud absolutamente egoísta que obstaculiza el tráfico de todos los demás usuarios de la vía y que afecta especialmente a los autobuses, dada su limitada capacidad de maniobrar.

Una solución habitual, a caballo entre ambas posturas, es instalar señalización horizontal pero hacer la vista gorda en cuanto a su cumplimiento, medida que por norma general no es respetada.

El escenario actual es difuso. Después de que el anterior Equipo de Gobierno comenzara levemente la instalación de nuevos carriles bus, el actual Ayuntamiento nunca se ha pronunciado rotundamente en este ámbito, por lo que de continuar haciendo guiños a comerciantes y otros colectivos nos podríamos encontrar con pasos hacia un pasado donde mandaba la Ley de la Selva. De hecho, hay zonas ya se han retirado separadores y otras donde estaba previsto colocarlos y no se ha hecho.

En Sevillasemueve tenemos muy claro que este no es el camino. Esperemos que en Ayuntamiento también se vayan decidiendo.