Atarazanas, campo de batalla

Alfonso X el Sabio inició la construcción de las Reales Atarazanas de Sevilla en 1252 con un solo motivo: hacer la guerra. Al levantar esta fábrica de buques bélicos el monarca quería asegurar por vía marítima el control del valle del Guadalquivir que había conseguido su padre. Casi 800 años después los sevillanos seguimos teniendo en las Atarazanas un campo de batalla. En 2012 el primer proyecto del arquitecto Vázquez Consuegra para su rehabilitación fue desestimado por un conflicto entre Ayuntamiento y Junta. Tres años después, diferentes asociaciones conservacionistas recuperan el lenguaje bélico para mostrar su oposición al nuevo proyecto de rehabilitación del monumento.

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Entrevista al presidente de sevillasemueve en Ondaluz Sevilla

La pasada semana, nuestra asociación fue protagonista en el espacio de entrevistas de Ondaluz Sevilla, cadena local de reciente creación, donde el presidente, José María Bascarán, tuvo oportunidad de defender y dar voz los planteamientos e ideas que desde aquí se defienden: Un metro subterráneo y segregado, una movilidad que potencie el transporte público, el perder miedo a conjugar la arquitectura contemporánea en una ciudad con tanto peso de lo histórico, la necesidad de moverse ante el aspecto estancado de la ciudad en los últimos años, los ataques al modelo de ciudad mediante ciertas modificaciones del PGOU, el potencial turístico de introducir nuevos atractivos en la ciudad…

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Sevilla no puede detenerse

¡Cómo pasa el tiempo! Hace cinco años, un 2 de Diciembre, vio la luz esta asociación a la que decidimos bautizar ‘sevillasemueve’. Nos movía principalmente la red completa de Metro, con vistas a plasmar nuestro parecer, al tiempo que preveíamos sucesivas polémicas en torno a la arquitectura contemporánea que comenzaba a asomarse a la ciudad.

Así, Metropol Parasol ha culminado una acertada revitalización de un deprimido espacio del centro. La torre de César Pelli sigue su camino tras superar el surrealista ‘trámite’ con el que una serie de personas pretendió seducir a la UNESCO enunciando mentiras como si fueran portavoces de toda la ciudad.

Algo parecido sucedió con la biblioteca de Zaha Hadid, donde el cainismo y el interés particular de un grupo de vecinos se encargó de despreciarla, a pesar de que en el Prado aún hoy sigue existiendo una parcela edificable según el PGOU vigente.

Pero nosotros seguimos tratando de mover a Sevilla. Espolearla en el eterno adormecimiento que volvió tras el 92, cuando nuestra ciudad y Andalucía, se pusieron al día tras el enorme déficit de inversiones e infraestructuras de décadas anteriores. Pasada la Exposición Universal, lejos de aprovechar el trampolín de lo conseguido, la ciudad se durmió de nuevo. Así, volvieron a castigarnos con la falta de inversión sin que a nadie pareciera importarle, ni a los sucesivos políticos en las diferentes administraciones, ni al ciudadano medio, conforme con todo mientras vea jugar sus equipos, tome una copa de manzanilla en la Feria de Abril o disfrute del procesionar de una cofradía en Semana Santa. Todos ellos son Sevilla, pero Sevilla es y debe ser, mucho más.

Sevilla, como ciudad y área metropolitana, ¿hacia donde camina? Pasan los años y seguimos atascados en los mismos problemas. Algo se ha mejorado en transporte, el éxito de la red de carriles bici y de la línea 1 de Metro es irreprochable, pero las demás soluciones, viendo la actitud de la Junta de Andalucía con Sevilla, ni están ni se las espera. Para colmo de males, esta semana vemos que, a pesar de que los proyectos de las líneas 2, 3 y 4 llevan años redactados, el alcalde de Sevilla aceptaría tramos en superficie. A nadie se le escapa la falta de financiación, pero hay que ser consciente de que asumir esos cambios supondrá sacrificar la movilidad del futuro, debido al notable descenso de la velocidad comercial y las trabas urbanas que ello generaría.

Nada se sabe de otros grandes proyectos como el dragado, donde las administraciones implicadas naufragan sin mover un dedo, la nonata Ciudad de la Justicia o la culminación de la SE-40 y otras vías imprescindibles, o la histórica conexión ferroviaria que impulse el aeropuerto. Atrás quedaron otros, como la huida de ‘laCaixa’ de las Reales Atarazanas, que ahora continúan abandonadas a su suerte, o la conmemoración del V Centenario de la primera Vuelta al Mundo, que zarpó desde la ciudad en 1519 y entorno a la que nos unimos diversas entidades de la sociedad civil sin que haya trascendido mayor apoyo institucional que alguna palmadita en la espalda.

Sevilla no tiene un rumbo claro, las inversiones se buscan a impulsos sin saber qué se persigue como ciudad. Lo mismo da un par de mercados gourmet, un parking subterráneo, un Museo de las Tradiciones Sevillanas, unos astilleros, un Paseo del Arte y su piscina fluvial, etc. Al tiempo, la terciarización de nuestra precaria economía se vende como un rotundo éxito al que no podemos renunciar, llámese IKEA, Primark o Costco, por citar algunos ejemplos.

Ahora cerramos los ojos y pensamos en el reciente anuncio de apertura de un Centro Pompidou en Málaga, que, eso sí, a golpe de talonario y con el adecuado apoyo institucional, ha creado en los últimos años una destacada oferta cultural donde antes existían discretos atractivos. Damos la enhorabuena desde aquí y reflexionamos: ¿por qué Sevilla es incapaz de marcarse objetivos claros y definidos, más o menos ambiciosos, y desvivirse por conseguirlos? ¿Por qué los objetivos y metas de esta ciudad varían tanto en tan poco tiempo y terminan, habitualmente, haciendo aguas? ¿Podemos o debemos hacer algo por mejorar o cambiar las cosas?

Con ese objetivo, un día decidimos unirnos sociedad civil y entidades culturales para retomar la Noche en Blanco, con repetidos éxitos en sus dos ediciones, donde tampoco quisieron ir de la mano todos las administraciones, siendo especialmente significativo el cerrojazo de los museos durante el evento. Eterno parece el estancamiento de nuestra pinacoteca, que sigue marginada sin el impulso institucional y político que debiera convertirla en referente de la cultura no sólo de Andalucía, sino de España.

Como muestra de lo que exigimos a nuestros responsables políticos, hemos tendido la mano en busca de objetivos comunes. Así, participamos en la creación de la Asociación Sevilla Por el Metro o patrocinamos la muestra Recuerdos de una Exposición Universal: 1992-2012, enmarcada en el programa de la Asociación Legado Expo Sevilla para el 20 Aniversario de Expo’92. También hemos contribuido en causas como la iniciativa de Sala Cero Teatro y el arquitecto Juan Ruesga por proteger el Teatro Cervantes y otras muestras del patrimonio de nuestra ciudad.

Sevillasemueve cumple un lustro defendiendo, con espíritu crítico y constructivo, que otra Sevilla es posible. Llevamos años trabajando codo con codo con todos los agentes implicados en busca del progreso económico, social y cultural de la ciudad. Esto no significa renunciar a nuestra valiosa historia, pero somos conscientes de que una ciudad no es más que el paso de los siglos por ella, y el siglo XXI no puede ser una página en blanco para Sevilla.

No nos cabe duda de que para ello la ciudad debe levantarse y opinar. No es tiempo de vivir a remolque de entidades gubernamentales viciadas, debemos exigir una mayor compenetración donde la ciudad sea el fin último, pero debemos exigirlo activamente, no basta con ser un convidado de piedra. El movimiento se demuestra andando y nosotros seguimos nuestro camino, sumando a cuantos quieran remar desde este barco que mira a Sevilla con otros ojos.

Entrevista en Diario de Sevilla

sem-dsHace algunos días miembros de sevillasemueve fueron entrevistados por Diario de Sevilla, tratando temas como las actividades de la Asociación, qué nos impulso a fundarla, qué pretendemos conseguir…el resultado fue publicado el pasado domingo 16 de Agosto tanto en la versión online como impresa.
Internet como medio para movilizar a los sevillanos

La asociación ‘Sevilla Se Mueve’ busca la evolución y el avance de la ciudad sin vincularse a un partido político

Sara Pérez – 16.08.2009 – 05:03
“¿Y por qué no?. Así se resume la postura que activa voluntades en la asociación Sevilla Se Mueve. Esta plataforma, formada por casi 30 socios, nació hace menos de un año con el propósito de actuar y luchar por aquellos proyectos que ayudan a la ciudad. Cada miembro paga una cuota de un euro al mes, para gastos básicos, como el mantenimiento de la web.

Esta asociación funciona habitualmente por internet, lugar en el que surgió la iniciativa. El foro de Sevilla 21 (www.sevilla21.com) marcó el inicio de este grupo de amigos que comparten un interés común: potenciar los proyectos que ayuden a que la ciudad crezca. En el foro “puedes encontrar toda la información acerca de lo que se va a hacer en Sevilla, antes de que lo comuniquen los organismos”, asegura Manuel Fernández, vicepresidente de la asociación. Sin embargo, Manuel comenta que “viendo que sólo con hablar no conseguíamos nada, decidimos crear esta plataforma”.

En su página web, www.sevillasemueve.org, aparecen todas sus líneas de acción, que se centran en aspectos como movilidad, urbanismo y arquitectura, cultura y patrimonio, economía y medio ambiente. Además, se persigue un modelo de ciudad, que es el punto donde todos sus miembros han de coincidir para poder formar parte de Sevilla se mueve. También trabajan a través de redes sociales como Tuenti y Facebook.

“Nuestra idea no es criticar que los proyectos de la ciudad estén poco potenciados, sino que siempre se puede dar un paso más”, explica Manuel. La novedad que presenta esta iniciativa la explica su presidente, ya que, según dice, “somos la única asociación que se sitúa a favor de las cosas”.

El eje que les movió, en un principio, fue el Metro de Sevilla, para el que proponen que sea subterráneo en las zonas que atraviesa la ciudad. También apoyan otras formas de movilidad, como continuar la vía del tranvía hasta la Alameda o fomentar las comunicaciones entre los pueblos de la provincia y la capital.

A la espera de nuevas noticias sobre el Metro, se sumó el sí a la Torre Cajasol. “No encontramos motivos en contra que estén justificados”, afirma Alberto Martín. Los miembros de la asociación cuentan que en la manifestación en contra de esta torre decidieron sumarse para que hubiera dos posturas representadas. José Bascarán comenta que en Sevilla sólo surgen plataformas en contra de las iniciativas que propone el Ayuntamiento, “y como nosotros estamos a favor de las propuestas que se han hecho hasta ahora, piensan que estamos subvencionados”. “Cuando tengamos que estar en contra, lo estaremos”, aclara el vicepresidente de la asociación, para explicar que no tienen vinculación política.

Además de trabajar sobre urbanismo y movilidad, se pretende fomentar el mantenimiento y la recuperación de zonas verdes. Según informan, se crean muchas propuestas sobre zonas verdes, pero luego fallan en el mantenimiento. Por otro lado, organizan visitas a las obras que se están llevando a cabo, hacen reportajes gráficos sobre ellas y seguimientos sobre su consecución. Todo este documento gráfico lo cuelgan en internet para que tengan difusión entre sus socios y sus contactos.

Los componentes de Sevilla Se Mueve van desde los 50 a los 20 años, aunque tienen más de 40 contactos, “uno de ellos con 13 años”, aseguran. Cada uno de ellos se dedica a una disciplina distinta y tienen intereses muy variados, por lo que cada uno tiene algo que aportar.