Atarazanas, campo de batalla

Alfonso X el Sabio inició la construcción de las Reales Atarazanas de Sevilla en 1252 con un solo motivo: hacer la guerra. Al levantar esta fábrica de buques bélicos el monarca quería asegurar por vía marítima el control del valle del Guadalquivir que había conseguido su padre. Casi 800 años después los sevillanos seguimos teniendo en las Atarazanas un campo de batalla. En 2012 el primer proyecto del arquitecto Vázquez Consuegra para su rehabilitación fue desestimado por un conflicto entre Ayuntamiento y Junta. Tres años después, diferentes asociaciones conservacionistas recuperan el lenguaje bélico para mostrar su oposición al nuevo proyecto de rehabilitación del monumento.

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Concentración por la Torre Cajasol

si a la torre¿Es tu voz que Sevilla no es más que la Giralda? ¿Piensas que avanzar hacia el futuro es destrozar nuestro pasado? Entonces… ¿Por qué dejas que en la prensa y la radio solo la Sevilla arcana tenga voz?

¡Díselo al Alcalde y a la UNESCO! ¡EXPRÉSATE!

LUNES 7 de Noviembre a las 17.30 en la Puerta de San Miguel de la Catedral de Sevilla (Avenida de la Constitución)

Sí al a Torre Cajasol, por una Sevilla que avanza sin complejos. Contra una Sevilla dormida.

Colabora con la reocogida de apoyos on-line: http://actuable.es/peticiones/si-la-torre-cajasol

Torre Cajasol SI

torre cajasol siSi quieres apoyar nuestra campaña entra en http://actuable.es/peticiones/si-la-torre-cajasol

Desde hace años, Sevilla sufre la existencia de grupos conservacionistas que, aunque su objeto embrionario es positivo, realmente se han estado dedicando a torpedear cualquier intento de avance en arquitectura contemporánea en la ciudad.

Estos días nos enfrentamos a una nueva visita de la UNESCO, donde sus únicos contertulios de la sociedad civil serán, como de costumbre, estos colectivos en contra del proyecto. En las recepciones oficiales, este año tenemos la novedad del Alcalde Juan Ignacio Zoido y su equipo, quienes llevan sembrando dudas en la ciudad desde que tomaron posesión de sus nuevos cargos. Desde hablar de ilegalidad, hasta pensar en recortar la altura o incluso buscar apoyos para pagar la indemnización en caso de ordenar una dictatorial y unilateral parada de las obras.

Sin poder contar con gran impacto mediático, desde sevillasemueve hemos publicado una campaña de recogida de apoyos con la que pretendemos hacer ver a nuestro Alcalde, el que dice serlo de todos los sevillanos, que nosotros SI queremos ver la Torre Cajasol acompañando a la Giralda en la cima de la ciudad.

La Torre de Zoido

Desde su llegada al poder, el nuevo Alcalde de Sevilla ha sumido en una especie de incertidumbre el proyecto de la Torre Cajasol. Una prometedora inversión en estética y eficiencia energética sede de un gran banco y que favorecerá la permuta de sus antiguas instalaciones para usos museísticos y culturales.

Durante la campaña electoral, los guiños de Zoido a los colectivos contrarios a su construcción lo llevaron a comprometerse con la revisión de la legalidad del ya aprobado proyecto. Una postura cuyo objetivo aparente no se entiende más allá de reavivar las últimas dudas posibles sobre la Torre. Curiosamente, en su loable discurso político para con empresas e inversores hizo un especial énfasis en la seguridad jurídica de las apuestas por nuestra ciudad, algo que no deja de ser una paradoja cuando se mira en paralelo a lo que está ocurriendo con la Torre.

En las últimas semanas Sevilla asiste a la construcción de una auténtica Torre, pero de Babel, donde cada palabra y declaración no hacen sino aumentar la confusión en la ciudad.

La ausencia de irregularidades en las licencias de la Torre suscitó los lamentos del Delegado de Urbanismo, quién pasó pronto la patata caliente al señor Alcalde. Ante tal panorama, sorprendentemente, Zoido aseveró que incluso ante la legalidad se atrevería a parar la obra. Las dudas sobre quién asumiría una hipotética indemnización en caso de paralización no dejan de ser un estéril debate: lo que es seguro que de los 200 millones de euros que se barajan, a cada sevillano le saldría por unos 285 euros.

Las asociaciones contrarias a la Torre juegan un papel fundamental de tergiversación de los hechos. Con un lema que viene a ser algo como “enreda que algo queda”, la Torre protagoniza falsos montajes donde crece exagerada hasta dimensiones titánicas, y se mete en todos y cada uno de los rincones con encanto de la ciudad. Hasta en el balcón de su casa, oiga, se encontrará la Torre, aunque resulte que mire para el lado contrario. Y no solo crece la Torre, Sevilla es de repente Patrimonio de la Humanidad. La ciudad enterita. Aunque la distinción de la UNESCO solo la tengan la Catedral, el Alcázar y el Archivo de Índias, todos a 1,5 km de la Torre, y con más de uno (y de dos) adefesios arquitectónicos de por medio. Otro clavo al que agarrarse: patrimonio en peligro, aunque sean inventados, el patrimonio y el tal peligro. Otra mentira que se enraíza en los periódicos, crece en la sociedad, y finalmente madura su fruto venenoso.

Los últimos coletazos del día vienen a colocar la torre en el Aeropuerto, a pesar de la existencia de documentos del Ministerio de Fomento que sitúan el campo de vuelo a casi 2 km de distancia. Una más en una larga lista de falsedades que el máximo representante de la ciudad lleva por bandera ante las puertas de la UNESCO, a quién parece que usará como gancho para contentar al reducido grupo de sevillanos que no hubieran dudado en parar la construcción de la Giralda de haber vivido en siglo XII. Y Zoido hubiera ido de la mano con ellos.