Galería Zunino

Dirección: Calle Sagasta n4 entreplata izq
Horario: De 18:00 a 0:00
Precio: Gratuito

En la mayoría de ocasiones en las que me enfrento a la redacción de un texto curatorial (o de sala) suelo conocer bastante bien al artista de cuya obra me dispongo a escribir. Cuando no es el caso, cuando recibo un encargo para una exposición cuyo artista no conozco, suelo afrontar dicho texto de una manera especial: con la inseguridad de moverme en la oscuridad de lo desconocido pero al mismo tiempo con un nerviosismo ilusionante de lo que estoy a punto de descubrir. Es el caso de la exposición ‘Gray matter’, de David Gray (1996, Oxford –Reino Unido-), un joven artista inglés que presenta en la galería Zunino sus últimos trabajos.
Hay veces donde el título, a pesar de su brevedad, sintetiza bastante bien la idea que se va a desarrollar en una exposición. ‘Gray matter’ es un juego de palabras donde, por una parte, se hace alusión a la materia gris (en inglés gray matter o grey matter), es decir, tejido nervioso presente en el exterior del cerebro y en el interior de la médula espinal. Por otra parte, la palabra matter podría traducirse al español, además de como materia, como asunto (por tanto, podría traducirse como ‘los asuntos de Gray, David Gray’). Aquí se establece una relación que se ve manifiesta en la obra del artista: hay un proceso que se sitúa entre lo onírico y lo cognitivo, donde el control no es total, ya que intervienen varios mecanismos del subconsciente. El “material” surgido de este proceso es tomado por David Gray y dotado de un estado físico, sustancial (casi toda su obra se centra en el grafito sobre papel, es decir, el dibujo). Explicado de otra forma, a Gray le interesa entrar en fase NREM1 (fase intermedia entre la vigilia y el sueño profundo) donde (en estado semiconsciente) desde la subconsciencia se generan diferentes escenas o elementos que son tomados desde un estado consciente de la percepción para ser plasmados en su obra.
Este proceso recuerda directamente a los procesos creativos de los artistas del surrealismo inicial (primera mitad del siglo XX). De hecho la forma de tratar el espacio o la figura pueden recordar a los trabajos surrealistas de Giorgio de Chirico (1888, Volos, Gecia – 1978, Roma, Italia), Max Ernst (1891, Brühl, Alemania – 1976 París, Francia) o incluso al Salvador Dalí (1904, Figueres, España – 1989, Figueres, España) de las décadas de los 30 y 40. Una etapa del surrealismo que estaba íntimamente con Sigmund Freud, el psicoanálisis y su libro ‘La interpretación de los sueños’ (1900). Un binomio (el surrealismo y las teorías respecto a los sueños) que se repite en obras contemporáneas como las de David Gray. Por otra parte hay que decir que sus trabajos también reciben una influencia arquitectónica, recordando en algunos casos a ciertas obras de M.C. Escher (1898, Leeuwarden, Países Bajos – 1972, Laren, Países Bajos), al que también le sobrevenían a la noche ciertas estructuras o escenas que necesitaba plasmar. No me gustaría saltarme otra referencia que me ha resultado bastante llamativa. En el tríptico que presenta el artista en ‘Gray Matter’ percibí una evocación directa a la obra de Guillermo Pérez Villalta (Tarifa, España, 1948). Esta evocación me llamó especialmente la atención dado que las referencias anteriores son mucho más universales y mundialmente conocidas, pero en el caso de Pérez Villalta , me resultó curioso como guardaba ciertos parecidos: el trato de la figura, los elementos arquitectónicos, etc. Efectivamente, David Gray no conocía la obra de Guillermo Pérez Villalta, lo que me resultó más interesante aún.
Asimismo, ‘Gray matter’ es recorrida por un hilo narrativo que transcurre en toda la exposición. David Gray narra, entre el negro y el blanco (en un inabarcable abanico de grises) la historia de David y Goliat adaptada de forma autobiográfica. Una historia de superación donde el individuo se pierde sobre una muchedumbre que le impide avanzar (incluso que entorpece su camino). Una historia que se puede extrapolar a cualquier joven de cualquier país occidental, donde aparentemente el conformismo de pertenecer a una sociedad avanzada del primer mundo debería apagar cualquier amago de emersión personal. David Gray es muy joven y la juventud le dota de forma natural de energía e ilusión por avanzar en este mundo como un hombre adulto y desarrollarse como artista.
Texto: Gillermo Amaya Brenes

Exposición «Gray Matter»
Exposición «Gray Matter»