El Cercanías, el gran transporte metropólitano.

Aunque ha mejorado en los últimos años, la situación actual de la red de Cercanías de Sevilla no es ni mucho menos la deseable para una provincia con casi 1,5 millones de habitantes. Los 251km que suman las 4 líneas actualmente en uso – una de ellas con un servicio residual-, se antojan insuficientes para articular un extenso territorio con un importante déficit en infraestructuras para el transporte público.cercanias

En primer lugar, las instalaciones cuentan con un importante defecto: ninguna estación tiene instalados tornos de acceso al andén, imprescindibles para controlar la validación de títulos de viaje -que obligue a pagar a todos los usuarios- y obtener unas estadísticas fiables del número de viajeros de la red. Además, dichos títulos no favorecen la deseable intermodalidad entre medios de transportes, al no permitir trasbordos por no estar integrados en el sistema tarifario del Consorcio de Transportes de Sevilla.

Por líneas, el mayor número de usuarios se concentra en la C1, que une Lebrija con Lora del Río tras su reciente prolongación desde Utrera. Esta mejora, por el contrario, tuvo consecuencias fatales para la línea circular C4, ya que supuso la reducción de frecuencias y la circulación en un solo sentido. Un grave perjuicio para una línea que sirve a zonas altamente pobladas, donde las novedades deberían haber sido en dirección opuesta: mantener la circulación en doble sentido y aumentar frecuencias para dotarla de mayor atractivo y competitividad. Hasta Marzo del presente año, el abanico de líneas lo cerraba la testimonial C3, con apenas tres circulaciones diarias a la Sierra Norte.

El Aljarafe Norte ha sido el último beneficiado con la incorporación de la C5, con una gran acogida por parte de los usuarios tras rehabilitar plataformas y construir varias estaciones. No obstante, presenta el inconveniente de que algunas de ellas se encuentran fuera de los municipios, complicando los desplazamientos. Sería deseable una adecuada coordinación con buses metropolitanos e incluso servicios lanzadera que acerque el acceso a todos los vecinos.

Todo hace indicar que pronto contaremos con una “nueva” línea: la C2. Han tenido que pasar veinte años desde la Exposición Universal de 1992 para que el ferrocarril a La Cartuja vuelva a ofrecer servicios regulares y se ponga a disposición a los miles de trabajadores y estudiantes que a diario se desplazan al Parque Tecnológico, así como a las nuevas estaciones en construcción.

A pesar de la excelente noticia, esta rehabilitación nace con miras a una ampliación necesaria pero, por ahora, en espera: la prolongación hacia el sur, con estaciones en Puerta Triana e intercambiador con la Línea 1 de Metro en Blas Infante, dando servicio a la Torre Cajasol y a populosos barrios. Proyecto del que se ha habla con la boca pequeña pero sobre el que no se acaban de tomar decisiones y que choca con la propuesta de un inversión privado, defendido por el director de Cartuja 93, para construir un tren de levitación magnética con ese mismo recorrido, una propuesta totalmente fuera de lugar, cara, ineficaz para la distancia que cubre y en sentido diametralmente opuesto a la integración de los medios de transporte.

No hay duda de que las perspectivas han mejorado, pero no como lo demanda la cuarta ciudad de España, a la que se dota con presupuestos infinitamente inferiores comparados con las demás grandes ciudades, a pesar de las sucesivas promesas desde el Gobierno Central y de cierto conformismo desde nuestro Ayuntamiento. Basta visitar la web de RENFE para indignarse comparando la dotación del Plan de Cercanias de Madrid (5.000 millones de euros), de Barcelona (4.000 millones) o Valencia (3.400 millones) con los ridículos 60 millones de Sevilla.

Por el bien de Sevilla, esperemos que esta actitud cambie por parte de todos los gobernantes.

Semana Europea de la Movilidad 2011

En los próximos días, del 16 al 22 de Septiembre, la ciudad de Sevilla celebrará nuevamente la Semana Europea de la Movilidad, la décima edición de estas jornadas sobre la movilidad sostenible a la que acudirán más de 200 poblaciones y millones de ciudadanlogo movilidados. En esta ocasión, Sevillasemueve quiere unirse al evento con el objetivo de difundir los importantes pasos dados por el transporte público en Sevilla, así como reivindicar lo mucho que nos queda por hacer, tanto en inversión pública como en concienciación y educación.

Tras unos años en los que por fin se ha abierto a la ciudadanía el debate por el transporte público, nos encontramos en un impás gobernado por una crisis económica que amenaza con ser la excusa perfecta para truncar esta senda que no debe abandonarse nunca.

Durante esta semana, en Sevillasemueve analizaremos los medios de transporte existentes en la gran ciudad, con sus puntos positivos y sus puntos negativos, pero sobre todo reclamando a las autoridades competentes los proyectos pendientes de ejecutar, en ocasiones prometidos y pospuestos en un sinfín de ocasiones.

Tocaremos la bicicleta, el autobús, el metro y el cercanías, todo ello amparado bajo el paraguas del Consorcio Metropolitano de Transportes. Finalmente expondremos nuestra visión en dos temas concretos que afectan al transporte de la ciudad y sus visitantes.

Si le interesa la movilidad puede inscribirse a las Jornadas en http://www.ecomimesis.com/movilidad/ o debatir con nosotros via Twitter: @sevillasemueve

Fomentando el uso del Cercanías

cercanias

Tras largos años de promesas y retrasos, parece que a las puertas de las próximas elecciones municipales va a inaugurarse una nueva línea de Cercanías en el Núcleo de Sevilla. La nueva C5 recorrerá el Aljarafe norte hasta Benacazón, dando servicio directamente a 100.00 habitantes, pero cubriendo una zona de usuarios potenciales mucho mayor. Por fin existirá una alternativa al transporte rodado, ya sea público o privado, para acceder a la capital desde el noroeste de su aglomeración urbana. Aun así, el trabajo pendiente no acaba aquí.

Todavía queda por recuperar la línea C2 a La Cartuja, literalmente abandonada desde el fin de la Exposición de 1992 y que apenas se ha utilizado desde los Campeonatos del Mundo de Atletismo en 1999, cuando se construyó un nuevo apeadero que ha sido igualmente pasto de la desidia. Con su puesta en servicio se solucionaría el acceso a miles de trabajadores y estudiantes que acuden a diario al mayor parque tecnológico de España y que hasta ahora solo disponen de dos líneas de bus urbano como alternativas de transporte público.

La línea circular C4 también ha sufrido los daños del desinterés por el Cercanías. El pasado Septiembre se redujeron sus frecuencias y se suprimió un sentido de circulación, penalizando gravemente el servicio al altamente poblado sector Este de Sevilla y la estratégica unión del Palacio de Congresos con los núcleos de comunicaciones de Santa Justa y San Bernardo. Una maniobra que saca a relucir el desinterés por el éxito para evitar que el aumento de demanda requiera nuevas inversiones. También en esta línea, es imprescindible ejecutar la estación de Guadaíra, que daría servicio a la Universidad Pablo de Olavide, facilitando su enlace con los barrios del sur y el este de la ciudad, y acortaría los tiempos de enlace con la línea 1 de Metro.

A todo esto hay que añadir la falta de integración tarifaría de Cercanías con el Consorcio Metropolitano de Transportes tal y como pasa en otras ciudades de España, hecho que encarece los precios de trayecto e imposibilita la intermodalidad.

A todo lo anterior habría que sumar el mínimo esfuerzo que a la administración le supondría el logro de una nueva línea de Metro de facto. Bastaría prolongar el servicio de las líneas C2 y C5 desde Santa Justa hasta la estación Virgen del Rocío para contar con un total de 4 líneas (las citadas C2 y C5 y, además, la C1 y C4) circulando trenes entre ambas estaciones. Dotar a estas líneas con una frecuencia de paso de 30 minutos podría suponer un tren cada 8 minutos en ese eje central de ferrocarril. Aumentando la frecuencia de paso a 15 minutos se conseguiría un servicio conjunto cada 4 minutos, números propios de un línea de Metro. Sin embargo, aunque semejante logro sería obtenido con una baja inversión económica, no sería posible sin una fuerte implicación política y social que reivindique lo que Sevilla necesita.

Desde Sevillasemueve instamos a las Consejerías de Obras Públicas y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, a los Ayuntamientos de la Aglomeración Urbana de Sevilla, a las asociaciones vecinales y ciudadanas y a otras entidades afectadas a unirse en pos del avance del transporte público en Sevilla para conseguir una ciudad más limpia y una mayor calidad de vida para sus ciudadanos.

Así mismo, reclamamos a los partidos políticos que incorporen en sus programas electorales este compromiso con el transporte público y que dicho compromiso se haga efectivo una vez sean asumidas las cuotas de poder que establezcan los ciudadanos con su voto.

Semana sevillana de la IN-Movilidad

Con motivo de la Semana Europea de la Movilidad 2010, desde la Asociación sevillasemueve queremos denunciar la actitud de nuestros gobernantes, que pierden la fuerza reclamando un transporte sostenible pero que a la hora de la verdad no son capaces de poner los puntos sobre las íes.

Con el objetivo de concienciar sobre estos importantes cambios de hábitos en nuestra vida cotidiana, el Ayuntamiento de Sevilla, en colaboración con otras asociaciones ciclistas, conmemora esta semana con una serie de actos dirigidos a los ciudadanos en general, ciclistas o no, animándolos a subirse al transporte de las dos ruedas. Una propuesta magnífica.

Pero movilidad no sólo significa bicicleta. Fuera de esta obras cercaniaspromoción quedan los transportes públicos de masas, esos medios con capacidad de transportar a miles de personas pero que aguantan desde su pobre funcionalidad la incapacidad de Ayuntamiento y Junta de Andalucía para potenciarlos y ofrecérselos a los ciudadanos que pierden tantas horas de su vida en un atasco.

Esta semana hemos conocido que RENFE-Cercanías va a ampliar el recorrido de la línea C1 hasta Lebrija, noticia muy importante que sin embargo oculta una nefasta operación que nadie ha sido capaz de publicar. Y es que esta ampliación ha arrastrado a la desaparición de uno de los sentidos de circulación de la línea C4, dejando desabastecida a una amplia población como es la de Sevilla Este. La excusa la de siempre: la baja demanda. No es complicado deducir que una línea que de por sí no tiene unas frecuencias suficientes no puede atraer a demasiados usuarios, pero en lugar de mejorar el servicio la solución es reducirlo. Y nadie dice esta boca es mía.

Se da además la paradoja de que esta línea que ahora se suprime parcialmente debería tener correspondencia con la L1 de Metro de Sevilla en la estación de Guadaíra, hasta ahora cerrada esperando a que Fomento construya su parte de la estación, y que aportaría un importante flujo de viajeros que aumentaría exponencialmente las posibilidades del Cercanías. Sin embargo, en lugar de construir se destruye. Y ya si hablamos de tarifas y de integración con el Consorcio Metropolitano de Transportes, otro lugar donde se sustentan supuestos estandartes de la movilidad, el resultado es más discriminatorio. Mientras que en otras zonas de España suponen una apuesta firme y decidida, aquí nos conformamos con las sobras y pagamos como el que más.

Las demás infraestructuras de la ciudad no salen mucho mejor paradas. La L1 de Metro va camino ya de su segundo año de servicio y ha superado con creces las previsiones iniciales de usuarios; pero nadie da una respuesta de agradecimiento a esos viajeros que han depositado su confianza en el nuevo metro de transporte a pesar de sus carencias. Los horarios siguen siendo reducidos y los billetes continúan siendo caros comparados con otros medios del área metropolitana, por no hablar de la ausencia de abonos mensuales, al orden del día en cualquier ciudad del mundo.

Fuera de los ferrocarriles la cosa no pinta mucho mejor. TUSSAM continúa perdiendo viajeros año tras año, consecuencia del progresivo descenso de su velocidad comercial sin que nadie haga nada por relanzar esta empresa municipal al borde de la crisis. ¿Tanto dinero cuesta instalar carriles bus en todas las principales avenidas de la ciudad que proporcionen un paso preferente para los autobuses? ¿Tanto cuesta multar y retirar los coches en doble fila, así como otros obstáculos, que ralentizan la marcha del transporte público en todas y cada una de las calles de esta ciudad?

Señores gobernantes: eso es movilidad. Salir a la calle a pasear en bicicleta para que todo el mundo lo vea es algo muy fácil, pero exigir soluciones a gran escala que nos saquen de esta discriminación en inversiones es algo que no han sido capaces de hacer en muchos años de gobierno. Mientras, en otras ciudades, se avanza cada día, a la vez que se nos acusa de egoístas quejándose de un supuesto agravio comparativo del ningún político de esta ciudad es capaz de defendernos.